miércoles, enero 30, 2008

Los Phillies comienzan a ser más felices

Sin duda alguna que los Phillies no tienen mucho por que ser felices, si bien son una de las franquicias con más historia de todas las mayores, esto no quiere decir que su historia sea del todo agradable o llena de éxitos. Los Cuáqueros son conocidos así, por la religión profesada por William Markham, fundador de la ciudad y por ser el primer nombre de los tres que ha tenido el equipo, que se llamó cuáqueros desde 1883 a 1889 y Philadelphia Blue Jays en los años 1943, 44 y 45.

Los Phillies fueron fundados en 1883 y desde su fundación su record es de 8.853 victorias por 10.028 derrotas, lo cual es un índice que deje pocas dudas sobre la efectividad de los de Philadelphia. Por otro lado en sus 124 años de historia, los cuáqueros solamente han ganado una serie mundial y se han llevado 5 coronas de liga en 10 apariciones en series de play off.

El único campeonato del mundo lo obtuvieron en 1981 de la mano de Mike Schmidt, un tercera base que está en el Salón de la Fama y que sin duda alguna lleva su nombre unido a la franquicia de los Phillies, su único equipo en sus 18 años en la mayores.

El comentario viene a colación puesto que los Phillies presentaban una gran deficiencia en la defensa de su tercer saco para el 2008, muy a pesar de que el resto del lineup luce bastante bien de principio a fin, supongamos que los Phillies arrancan la temporada con este equipo: Carlos Ruiz en la receptoría, Ryan Howard y sus 50 cuadrángulares, en la inicial, Chase Utley y su portentoso bate y más que regular defensa en la segunda almohadilla, Jimmy Rollins y su MVP cuajado de maravillas defensivas en el campocorto, Pat Burrel y su renovado bate y pobre defensiva en el leftfield, Shane Victorino, una super estrella en ciernes en el jardín central y el recien llegado Geoff Jenkins para complementar un lineup que puede meterle miedo a casi todos los equipos de la liga nacional.

El problema es que no hay tercera base, o mejor dicho, si las cosas quedan como hasta hoy, Wes Helms tendría que salir desde el inicio a jugar en la esquina caliente y eso es sin duda alguna, terrible para un equipo con aspiraciones campeoniles. Pero que les ha pasado a los Phillies en este invierno en el que han desfilado, por la línea de disponibles, nada más y nada menos que los mejores tercera bases del béisbol, Alex Rodríguez, Miguel Cabrera, Scott Rolen, Mike Lowell, Brandon Inge y Pedro Feliz han estado disponibles en algún momento de este invierno y los Phillies nada de nada.

Perdonen, pero me equivoqué en algo y es que Pedro Feliz sigue estando disponible y ese es precisamente el encargado de llenar el boquete que tiene Philadelphia en la esquina caliente, la pregunta estriba en la capacidad de pedro para llenar una posición que pareciera clave desde los dos puntos principales, la ofensiva y defensiva.

En cuanto a la ofensiva, Feliz tuvo su mejor temporada en el 2006, cuando conectó 22 vuelacercas, con 98 impulsadas, a pesar de un débil promedio de bateo de 244 y un infame promedio de embases de 281. y es que Pedro, un dominicano nacido en Azua con 32 años de vida, nunca ha sido tope en la mayores por su ofensiva, pero ha sido super consistente, lo que muestra de lo que es capaz a todas luces.

A pesar de lo dicho en el párrafo anterior, Feliz puede terminar conectando 27 jonrones al jugar la mitad del tiempo en el Citizens Bank Park ocupando el sétimo lugar en el orden al bate. La gran duda la deja en su capacidad de embasarse, pero esta no es una preocupación puesto que Philadelphia tiene cuatro bateadores con capacidad para embasarse el 40% de las veces que llegan al plato, así que la función del quisqueyano sería más la de remolcador que la de iniciador de rallies.

Para el momento de esta nota es posible que sea noticia conocida que Feliz será el tercera base de los Phillies y su buen guante con un promedio de fildeo de 955 en la tercera almohadilla, aunque la mayor parte de su carrera ha sido suplente de infield, el jugar todos los días lo hará mejor defensivamente, la prueba está en que en sus dos años como tercera base regular de los gigantes demostró una inmensa mejoría al bajar su cantidad e errores de 21 en el 2006 a 11 en el 2007, en casi la misma cantidad de asistencias.