viernes, abril 20, 2007

El Rey Desconocido

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El miércoles 11 de Abril, como una casualidad del destino, Venezuela tuvo la oportunidad de celebrar, no trágica jornada que vivió el pueblo venezolano, sino más bien la alegría de ver una de las mejores actuaciones en toda la historia del pitcheo venezolano en las mayores, en manos de un jovencito de apenas 21 años al que llaman “El Rey” o “The King” en el norte.

Pocos en Venezuela han podido verlo lanzar con los Cardenales de Lara, su equipo en la liga invernal, pero la televisión ha tratado de suplir lo que los Marineros no han permitido, disfrutar del talento descomunal de Félix Hernández.

Todos fueron a Fenway Park a ver a Diasuke Matsuzaka, la inmensa cantidad de centímetros de prensa que le han dedicado al nipón sin duda ha despertado la curiosidad de Tirios y Toyanos con respecto a su posible actuación en las mayores.

El Emperador Nipón se enfrentaba a un jovencito, nacido en Valencia, para más señas del barrio Flor Amarillo, humilde, por demás pero con un corazón y unas ganas que le terminarían emulando con el mismísimo “Corazón de León” del cuento de Robín Hood. Esa fría tarde-noche bostoniana, Félix Hernández promedió las 97 millas que todos sabemos que es capaz de lanzar pero, lo mejor de la noche fue el control y la inteligencia en el uso de su repertorio contra una ofensiva encabezada por los quisqueyanos David Ortiz y Manny Ramírez.

Precisamente ambos fueron emboscados por Félix, el jovencito silenció a dos de los más potentes bates de la mayores en 6 turnos, pero es que todo el poderoso line up de los patirrojos se vió triste ante los lanzamientos del Rey. La perfección se perdió en el tercer inning cuando Pedroia se embasó con un boleto, cosa que emularía Kevin Youkilis en el cuarto, pero el nohit continuaba, bateador tras bateador.

Matsuzaka por su parte efectuaba una labor muy buena, diseminando ocho hits y recibiendo tres carreras en siete innings de labor, pero cuando el japonés se fue a las duchas la atención de todo el mundo y de todos los venezolanos que podían evadir la cadena presidencial que Hugo Chávez protagonizaba, como siempre en el peor momento, estaba puesta en el cero que reinaba en la casilla de los hits del equipo home club.

En el cierre del octavo, J.D. Drew se interpuso entre la gloria y Hernández, un hit conectado al medio del campo, acabó con un no hit no run que hubiese, sin dudas amainado la tristeza con la que Venezuela conmemoraba una de las jornadas más nefastas de su historia reciente, solo ese hit se interpuso en el camino, 29 bateadores enfrentaron esa noche al Rey y se fue con su blanqueo y nos trajo a la memoria la gesta enorme de Anibal Sánchez en 2006, pero lo mejor es que nos permitió soñar con la posibilidad de que este 2007 presente una lucha durísima entre dos venezolanos para recibir el galardón al mejor lanzador de la temporada.

Un Cy Young es lo que muchos de los que vieron a este jovencito que irrumpió en la mayores cuando aun no podía conducir un carro en su natal Venezuela, están previendo en su futuro. El picheo venezolano tiene una nueva estrella, que nació para el mundo anglo el 11 de abril de 2007, cuando todos esperaban ver a Matsuzaka lucirse ante un equipo con pocas aspiraciones, como Seattle y terminaron viendo el nacimiento de una nueva estrella en su camino al olimpo del beisbol de grandes ligas.

jueves, abril 12, 2007

Victor Zambrano, un regreso inesperado

Lo ocurrido con Víctor Zambrano esta temporada es digno de una columna solamente para ensalzarlo, sin duda alguna una muestra de valor y capacidad de trabajo del nativo de los Teques en el estado Miranda en Venezuela.

El lanzador de 32 años se sometió a una operación Tommy John, que todos suponían que lo mantendría alejado de la lomita al menos hasta mediados de temporada, pero Zambrano decidió que eso no iba a ser así y que regresaría antes y su trabajo para los Azulejos de Toronto en el Spring Training demostró que está en completo dominio de sus lanzamiento, lo que hizo que la gerencia canadiense lo dejara en el equipo desde el primer día de la temporada.

La cirugía Tommy John, es sin ninguna duda uno de los mayores y más útiles avances de la ciencia médica aplicado al béisbol, muchas carreras se vieron truncada al romperse un ligamento colateral del codo. El nombre de la cirugía pertenece a uno de los más importantes lanzadores de los años 70-80’s en las mayores y quien fuese el primero en someterse a la operación con un éxito notable, Tommy John, en 1974.

La cirugía se trata de una sustitución del ligamento dañado por otro, el principio se utilizaba el mismo del brazo contrario, pero los avances han llevado a la utilización del tendón accesorio que no tiene una función útil de otra forma y se puede tomar de la mano, la muñeca o el antebrazo. No obstante, entre el 12 y 13 por ciento de las personas no tienen ese tendón. Entonces se toma uno de la pierna o de un dedo del pie.

La variedad de pitcheos que se usan hoy día, como el split-finger o la misma curva, y que tensan los ligamentos, podrían ser la causa de su ruptura. Por supuesto que solamente la recta es un lanzamiento natural, el resto de los lanzamientos requieren movimientos violentos del codo y el hombro para que posean el movimiento deseado sometiendo a estas coyunturas a una presión excesiva.

Ahora mismo entre un 70 y un 80% de las operaciones efectuadas tienen éxito y la inmensa mayoría de ellas se llevan a cabo a nivel de las menores, aunque nos cause extrañeza escuchar este caso.

Tommy John regresó de su operación para ganar 170 partidos más y lograr sus más altas cifras de ganados por temporada e innings lanzados, lo que hizo a muchos pensar que se regresa mejor de la cirugía, y que el brazo llega a estar más fuerte después de ella, cosa que no está demostrada.

Víctor inició su camino a recobrase como u buen abridor en las mayores, aunque ahora es relevista y tiene contrato de liga menor, sabemos que un lanzador de sus características y calidad pronto recuperará el lugar que le corresponde en las mayores como uno de los mayores exponentes del pitcheo criollo en las grandes ligas, a punta del corazón e inteligencia que le sobran.