La ciudad de Detroit es conocida como la gran fabricante de vehículos de los Estados Unidos, también como una de las ciudades más peligrosas para vivir, por sus grandes desigualdades sociales y como la casa de Motown.
Motown es la esencia de la vida de Detroit y de sus habitantes, en su mayoría afroamericanos que llevan el soul y el jazz en sus venas y para los que la música que salía de la empresa como si se tratara de un toca cd’s era algo más que la sangre que corre por sus venas.
La música del alma es el alma de Detroit, así como su también forma parte de su alma su equipo lleno de historia que ha participado en 9 series mundiales saliendo airoso con 4 títulos del mundo en 1935, 1945, 1968, 1984. El las más tempranas épocas del béisbol de grandes ligas los Tigres eran una especia de Cachorros de Chicago, condenados por la mala suerte a ser segundos en cada una de las series mundiales de 1907, 1908, 1909 y 1934, las cuatro primeras en las que participaron.
Pero en 1935 de la mano de Mike Cochrane (319,5,47) Charlie Gehringer (330,19,108) Goose Goslin (292,9109) y sobretodo Hank Greenberg (321,36,170) apoyados por los lanzadores Tommy Bridges con 21 victorias y Schoolboy Robe, Elden Auker y Alvin Crowder con 19, 18 y 16 respectivamente, se apuntaron su primera Serie.
Así las cosas, grandes jugadores han formado parte de la franquicia y varios con uniforme de Tigre habitan en el salón de los inmortales de Cooperstown, el listado lo encabeza, no solo por ser el primero, pero si por ser el mayor símbolo de la ciudad y uno de los mejores jugadores de la historia, el espectacular Ty Cobb.
Ty fue sin duda alguna uno de los mejores bateadores de la historia y aun persiste como el segundo mayor hiteador de todos los tiempos secundando a Pete Rose. Junto a Cobb, ingresado a Cooperstown en 1936 están en el Salón de la Fama, Sam Crawford (1957) Sam Thompson (1974) Huggie Jennings (1945) Harry Heilman (1952) Charlie Gehringer (1949) Heine Manusch (1964) Bucky Harris (1975) Hank Greenberg (1936) Waite Hoyt (1969) Mickey Cochrane (1947) Goose Goslin (1968) Al Simmons (1953) Earl Averill (1975) Al Newhauser (1992) George Kell (1983) Al Kaline (1980) Jim Bunning (1996), también Larry Doby y Eddie Matthews vistieron el uniforme de los Tigres en pocas ocasiones y están en el salón de los inmortales.
Pero ¿qué pasa con la generación bengalesa del 2006? Ya están en la Serie Mundial y para muchos son el equipo a vencer, un staff de lanzadores superior al de sus rivales, con una buena combinación de juventud y experiencia Kenny Rogers 17-8, Justin Verlander 17-9, Jeremy Bonderman 14-8 y Nate Robertson 13-13 apoyados por un excelente bullpen en el que Joel Zumaya, ya recuperado, Fernando Rodney y Todd Jones son una garantía de tres buenos innings.
El relevo intermedio posee brazon a nivel de abridores en otros equipos y de allí la profundidad del staff de lanzadores de los Tigres, Wilfredo Ledesma, Mike Maroth y Zack Miner son mucho más que el promedio de las mayores en este departamento.
Por otro lado el bateo no tiene un gran estrella en la que podamos fijar la vista, pero si poseen una cantidad de bateadores consistentes que te hacen daño como esos boxeadores que golpean y golpean si darte el golpe fulminante y que sin darte cuenta de tanto recibir te tienen en la lona, pues bien así califican, Iván Rodríguez, Plácido Polanco, Magglio Ordóñez, Carlos Guillén, Curtis Granderson, Brandon Inge y Sean Casey.
La mano de Jim Leyland y de Dave Dombroski han obrado el milagro de traer a los Tigres de ser cuartos con 71 y 91 en el 2005 a ser los favoritos mayoritarios en la Serie Mundial del 2006, esperemos a ver que sucede

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