La situación es el sueño de los dueños de equipos como Baltimore, Tampa, Kansas y Cleveland, Washington, Chicago y Pittsburg, que ven que sus arcas o equipos de las menores pueden recibir lo mejor del talento de los grandes a cambio de sus jugadores de grandes salarios y a eso es que vamos.
Por primera vez en cerca de 10 años los Yankees están cerca de quedar fuera de la postemporada, ocupan el segundo lugar, tanto en su división como en el comodín. Las lesiones le han jugado una mala pasada a los envejecidos “Mulos” y el gran salvador ha sido un pelotero que pensaban dejar fuera a inicios de campaña, su nombre, Bernie Williams.
La incertidumbre que reina en Yankee Stadium, en relación a sus jardineros de los rincones es enorme, ante las lesiones de Gary Sheffield y Hideki Matsui, lo que los ha obligado a tocar la puerta de un montón de equipos, que no han respondido como sueña un Steinbrenner que no puede invertir tanto como en años anteriores, por el impuesto al lujo y que no posee el talento suficiente, ni en su equipo de liga mayor ni en las menores para proponer cambios realmente llamativos.
Los Yankees buscaron a Pat Burrel o a Bobby Abreu, también buscaron un canje por Nick Swisher con Oakland, se interesaron en Jermaine Dye. Pero que ofrecen los Yanks, ah, pues nada, solo tienen a Shawn Chachón, Miguel Cairo, Bubba Crosby y el colmo es que no quisieron conversar respecto a Melky Cabrera ni a Robinson Canó, resultado, ahí siguen sin tener el line up que pueden tener. Otra cosa es el picheo, para nadie es un secreto que la segunda mitad de la temporada va a ser un calvario para el picheo de los Yankees por lo avanzado de la edad de los protagonistas de su staff, Randy Jonson, Mike Mussina, Mike Myers y Mariano Rivera tienen más de 35 años y el tiempo no es precisamente su aliado.
Buscaron a Jason Schmidt de los Gigantes, pero el desgaste de los años de tanto canjear el talento de las granjas por talento comprado los dejó secos y no tienen nade que interese a los de la bahía que aún no están convencidos de salir de su As a esta altura de la temporada en la que se encuentran a 1 partido del comodín y a medio juego del líder de la división en medio de un lento despertar ofensivo de Barry Bonds y la adquisición de Shea Hillenbrand para tapar el boquete que tenían en la alineación.
Lo peor para los Yankees es el interés que están poniendo los Azulejos esta temporada de canjes en hacerse de buenos peloteros, la salida de Hillenbrand les trajo a un muy buen relevista en Jeremy Accardo y a Vinnie Chulk que refuerzan, sin dudas, su bullpen de cara al final de temporada.
El lineup Yankee sigue siendo sólido, pero no tanto como estamos acostumbrados, Johnny Damon tiene una interesante temporada bateando cerca de 300 con 45 bases recibidas y 19 robos, que no pagan la inversión hecha por el, pero si lo hacen un buen primer bate.
Derek Jeter es el mejor bateador de promedio del equipo con 344, sin dudas un segundo bate de lujo.
Alex Rodríguez ha tenido una temporada baja en números para lo que nos tiene acostumbrados, pero aún así sus números son muy buenos para un tercer bate, 277 de average, con 21 jonrones y 71 impulsadas son numeriotos respetables donde los pongan.
Jason Giambi ha regresado y por la puerta grande es segundo entre los jonronesros de la Americana con 28 vuelacercas y sus 78 impulsadas bateando detrás de Rodríguez hablan en demasía del buen trabajo que desarrolla, solo su promedio de 258, es bajo y lo malo es que la tendencia continúa a la baja.
Jorge Posada tiene una temporada regular bateando para 288 con 12 jonrones y 51 impulsadas mostrando que puede comenzar el tan anunciado declive de su carrera a sus 34 años.
Bernie Williams, por su parte brilla como un faro en la oscuridad, desahuciado a finales del 2005, los Yankees no salieron de él porque nadie lo quería, ahora batea para 278 con 7 vuelacercas y 42 impulsadas tapando, junto con Cabrera, de manera brillante los huecos dejados por Matsui y Sheffield.
Melky Cabrera ha sido el mejor descubrimiento del año para los Yankees, este muchacho ha sido brillante en todo (276,4,30), a tal punto que no está en discusión la posibilidad de salir de el vía canje, así que hay Melky para rato en NY.
Robinson Canó se lesionó creando otro boquete que tapar pero su labor del 2006 merece honores (325, 4, 27) en apenas 69 encuentros hablan muy bien de lo hecho por el dominicano.
Hagan sus apuestas ¿Stainbrenner logrará una firma grande de un lanzador y un bateador de podera tiempo para contender con los Medias Blancas y Medias Rojas? he ahí la cosa…

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